¿Existe el destino?

¿Existe el destino?

Una de las cuestiones más grandes de la humanidad durante siglos por fin se perfila para tener una respuesta que solo la física podría darnos, ¿En realidad existe el destino? ¿Existe el libre albedrío?

La creencia en el destino viene muy arraigada a nuestra especie debido a las situaciones que hemos experimentado a lo largo de nuestras vidas , las que podrían ser que te encuentres dinero tirado cuando más lo necesites, que alguien te retrase unos segundos antes de subir a un autobús que está por accidentarse, entre otras cientos de cosas que nos hacen creer que todo se encuentra escrito en el libro del destino.




Lo que la física clásica dice

Nosotros y los objetos que nos rodean estamos hechos de partículas que se encuentran en ciertos estados específicos, en los que con las formulas y condiciones adecuadas podríamos predecir cual será su siguiente estado o trayectoria.

Esto nos pone a pensar que si encontrásemos una forma para calcular al mismo tiempo como se influyen entre sí todas las partículas que nos rodean actualmente, podríamos saber con certeza cual es el futuro inmediato de todo, de esta forma el azar no existiría .


Esto podría decirnos que definitivamente el destino existe, pero ¿en verdad es así como funciona todo?

La mecánica cuántica viene a arruinar el concepto de destino

Desde el punto de vista de la física clásica el destino podría estar escrito desde siempre, sin embargo desde la perspectiva del mundo cuántico las partículas sub atómicas (partículas aun más pequeñas que las descritas anteriormente) y el átomo en sí tienen rutas que no pueden ser predichas al 100% tal es el caso que lo único medible es la probabilidad de encontrar en cierto lugar a la partícula sub atómica.

Aunado a esto el fenómeno de la superposición cuántica en el que una partícula se encuentra en dos estados diferentes al mismo tiempo como el ejemplo de la paradoja del gato de Schrödinger en el que hipotéticamente se encierra a un gato en una caja con veneno el cual su activación depende únicamente del estado cuántico de una partícula, esto provoca que en teoría el gato este muerto y vivo al mismo tiempo mientras la caja este cerrada, no es hasta que el observador interviene que se determina el resultado final.




Todo este complejo universo de las partículas fundamentales de la materia nos hace pensar seriamente que ese panorama caótico tiene grandes influencias en el mundo macroscópico en el que vivimos y es por eso que la posibilidad de un libre albedrío a la hora de hablar del destino es muy cierta.
Conclusión el destino no existe, todo lo que tu miras y en donde estás ahora dependen completamente de tu voluntad y tus acciones en toda la vida, por otro lado no debes confundir las casualidades con el destino.